viernes, 12 de septiembre de 2008

Metabolismo de lípidos 1a parte: importancia en los seres vivos



Las vitaminas A, D, E y K son liposolubles, lo que significa que estas solo pueden ser digeridas, absorbidas y transportadas en conjunto con las grasas. Las grasas son fuentes de ácidos grasos esenciales, un requerimiento dietario importante. Las grasas juegan un papel vital en el manteniemiento de una piel y cabellos saludables, en el aislamientode los órganos corporales contra el shock, en el mantenimiento de la temperatura corporal y promoviendo la función celular saludable. Estos además sirven como reserva energética para el organismo. Las grasas son degradadas en el organismo para liberal glicerol y ácidos grasos libres. El glicerol puede ser convertido por el hígado y entonces ser usado como fuente energética.



El contenido de grasas de los alimentos puede ser analizado por extracción. El método exacto varía según el tipo de grasa a ser analizada, por ejemplo, las grasas poliinsaturadas y monoinsaturadas son analizadas de forma muy diferente.



Las grasas también sirven como un buffer muy útil hacia una gran cantidad de enfermedades. Cuando una sustancia particular sea química o biotica, alcanza niveles no seguros en el torrente sanguíneo, el organismo puede efectivamente diluir (o al menos mantener un equilibrio) las sustancias dañinas almacenandolas en nuevo tejido adiposo. Esto ayuda a proteger órganos vitales, hasta que la sustancia dañina pueda ser metabolizada y/o removida de la sangre a través de la excreción, orina, sangramiento accidental o intencional, excreción de cebo y crecimiento del pelo.



Aunque es prácticamente imposible remover las grasas completamente de la dieta, sería equivocado hacerlo. Algunos ácidos grasos son nutrientes esenciales, significando esto que ellos no pueden ser producidos en el organismo a partir de otros componentes y por lo tanto necesitan ser consumidos en pequeñas cantidades. Todas las otras grasas requeridas por el organismo no son esenciales y pueden ser producidas en el organismo a partir de otros componentes.

Funciones de los lípidos



Los lípidos desempeñan diferentes tipos de funciones biológicas:



Función de reserva energética. Los triglicéridos son la principal reserva de energía de los animales ya que un gramo de grasa produce 9,4 kilocalorías en las reacciones metabólicas de oxidación, mientras que las proteínas y los glúcidos sólo producen 4,1 kilocalorías por gramo.



Función estructural. Los fosfolípidos, los glucolípidos y el colesterol forman las bicapas lipídicas de las membranas celulares. Los triglicéridos del tejido adiposo recubren y proporcionan consistencia a los órganos y protegen mecánicamente estructuras o son aislantes térmicos.


Función reguladora, hormonal o de comunicación celular. Las vitaminas liposolubles son de naturaleza lipídica (terpenoides, esteroides); las hormonas esteroides regulan el metabolismo y las funciones de reproducción; los glucolípidos actúan como receptores de membrana; los eicosanoides poseen un papel destacado en la comunicación celular, inflamación, respuesta inmune, etc.



Función relajante. Los lípidos se acumulan en el tejido adiposo formando grandes tejidos grasosos que se manifiestan en aumento de peso en caso de sedentarismo, lo que aumenta la concentración de la hormona TRL en sangre. En la neurohipófisis, esta elevada concentración de TRL estimula la hipófisis para que inhiba la secreción hormona ACTH provocando una sensación relajamiento general del cuerpo, según los últimos estudios de la Universidad de Cabo Soho.[cita requerida]

Clasificación de los lípidos

Los lípidos son un grupo muy heterogéneo que usualmente se clasifican en dos grupos, atendiendo a que posean en su composición ácidos grasos (lípidos saponificables) o no lo posean (lípidos insaponificables).

Lípidos saponificables

Simples: Lípidos que sólo contienen carbono, hidrógeno y oxígeno.
Acilglicéridos. Cuando son sólidos se les llama grasas y cuando son líquidos a temperatura ambiente se llaman aceites.
Céridos (ceras)

Complejos: Son los lípidos que además de contener en su molécula carbono, hidrógeno y oxígeno, también contienen otros elementos como nitrógeno, fósforo, azufre u otra biomolécula como un glúcido. A los lípidos complejos también se les llama lípidos de membrana pues son las principales moléculas que forman las membranas celulares.
Fosfolípidos
Fosfoglicéridos
Fosfoesfingolípidos
Glucolípidos
Cerebrósidos
Gangliósidos
Lípidos insaponificables
Terpenoides
Esteroides
Eicosanoides

Características generales de los lípidos

Los lípidos son biomoléculas muy diversas; unos están formados por cadenas alifáticas saturadas o insaturadas, en general lineales, pero algunos tienen anillos (aromáticos). Algunos son flexibles, mientras que otros son rígidos o semiflexibles hasta alcanzar casi una total flexibilidad molecular; algunos comparten carbonos libres y otros forman puentes de hidrógeno.

La mayoría de los lípidos tiene algún tipo de carácter polar, además de poseer una gran parte apolar o hidrofóbico ("que le teme al agua" o "rechaza al agua"), lo que significa que no interactúa bien con solventes polares como el agua. Otra parte de su estructura es polar o hidrofílica ("que ama el agua" o "que tiene afinidad por el agua") y tenderá a asociarse con solventes polares como el agua; cuando una molécula tiene una región hidrófoba y otra hidrófila se dice que tiene carácter anfipático. La región hidrófoba de los lípidos es la que presenta solo átomos de carbono unidos a átomos de hidrógeno, como la larga "cola" alifática de los ácidos grasos o los anillos de esterano del colesterol; la región hidrófila es la que posee grupos polares o con cargas eléctricas, como el hidroxilo (–OH) del colesterol, el carboxilo (–COO–) de los ácidos grasos, el fosfato (–PO4–) de los fosfolípidos, etc.

Las propiedades de cualquier molécula de grasa específica dependen de los ácidos grasos particulares que lo constituyen. Los diferentes ácidos grasos están compuestos por números diferentes de átomos de carbono y de hidrógeno. Los átomos de carbono, cada uno en la sala a sus átomos de carbono vecino forman una cadena en forma de zigzag; a mayor número de átomos de carbono en un ácido graso, más larga será la cadena. Los ácidos grasos con cadenas largas, son más susceptibles a las fuerzas de atracción intermolecular (en este caso, fuerzas de van der Waals), elevando su punto de fusión.

Las cadenas largas también rinden más energía por molécula cuando son metabólizadas.
Los ácidos grasos constituyentes de las grasas también pueden diferir el número de átomos de hidrógeno que están unidos a la cadena de átomos de carbono.
Cada átomos de carbono está típicamente enlazado a dos átomos de hidrógeno. Cuando un ácido graso tiene este arreglo típico, es llamado "saturado", porque los átomos de carbono están saturados con hidrógeno; significando que éstos están en lanzados a tantos hidrógenos cómo es posible.

En otras grasas, un átomo de carbono puede estar enlazado hacia sólo un átomo de hidrógeno, y tiene un doble enlace con un átomo de carbono adyacente. Esto resulta en un ácido graso "insaturado". Más específicamente, este sería un ácido graso "mono insaturado", mientras que un ácido graso "poliinsaturado", sería un ácido graso con más de un doble enlace. Las grasas saturadas e insaturadas difieren en su contenido energético y punto de fusión. Puesto que una grasa insaturada contiene menos enlaces carbón-hidrógeno que una grasa saturada con el mismo número de átomos de carbono, las grasas insaturadas, rendirán un poco menos energía durante su metabolismo que las grasas saturadas con el mismo número de átomos de carbono. Las grasas saturadas pueden apilarse ellas mismas en un arreglo empaquetado de forma apretada, de manera que éstos pueden congelarse fácilmente y son típicamente sólidos a temperatura ambiente. Sin embargo el doble enlace rígido en una grasa insaturada cambia fundamentalmente la química de la grasa. Existen dos formas en que el doble enlace puede estar arreglado: el isómero con ambas partes de la cadena en el mismo lado del doble enlace (el isomero cis), o el isómero con las partes de la cadena en lados opuestos del doble enlace (el isomero trans).
La mayoría de los isomeros trans de las grasas (comúnmente llamados grasas trans) son comercialmente producidas en vez de ocurrir de forma natural. El isomero cis introduce un giro en la molécula que previene que esta grasa se apile eficientemente como en el caso de las grasas con cadenas saturadas.

Esto disminuye las fuerzas indias moleculares en las moléculas de grasa, haciéndo las grasas insaturadas cis, más difíciles de congelar; estas grasas son típicamente líquidas a temperatura ambiente. Las grasas trans, aún pueden apilarse como las grasas saturadas, y no son susceptibles a la metabolización como otras grasas. Las grasas saturadas y las trans incrementan significativamente el riesgo de enfermedad coronaria.[1]

Lípidos definición


Los lípidos son un conjunto de moléculas orgánicas, la mayoría biomoléculas, compuestas principalmente por carbono e hidrógeno y en menor medida oxígeno, aunque también pueden contener fósforo, azufre y nitrógeno, que tienen como característica principal el ser hidrofóbicas o insolubles en agua y sí en disolventes orgánicos como la bencina, el alcohol, el benceno y el cloroformo. En el uso coloquial, a los lípidos se les llama vulgar e incorrectamente grasas, aunque las grasas son sólo un tipo de lípidos procedentes de animales. Los lípidos cumplen funciones diversas en los organismos vivientes, entre ellas la de reserva energética (triglicéridos), la estructural (fosfolípidos de las bicapas) y la reguladora (esteroides).